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21/11/11


No corremos de la lluvia
Ni esquivamos a la calle
todas las horas persiguen
a los hijos del alambre

como lobos de la tarde
esperando

Buscamos un cielo entero
de placeres y delicias
por consuelo y providencia
tuvimos malas noticias
 los manteles de mañana

son meros sueños
paseando

Las mujeres cosen trapos
los tejados, su hastío
Como mueren las criaturas
mueren las ganas de frío
la muerte se vuelve una suerte
lenta, doliente

al calor de la lumbre
acechando

Nadie nos dijo que acá
podían matarnos los brazos
o podían cortar almas
repartirlas a pedazos
pero los muros vigilan
dicen que los tontos vuelven
y aquí estamos
penitentes

de entre la mierda y los dientes
regresando

3/9/11

Viene bolo, otra vez. Es de por gusto: diga lo que le diga no entiende. Que si el dinero, que si los vecinos Por la gran puta, ya viene ésta a joderme. No me acuerdo donde dejé las llaves. Si se callara esta pasmada me podría acordar, porque todo lo que escucho es "Venís bolo, otra vez. Ni que tuviéramos dinero para estarlo gastando. Y encima los vecinos Se están enterando, de todo el escándalo, por Dios. La última vez llamó la señora de la par, que no la desveláramos. ¡Y este desconsiderado, estúpido, maleducado...! Y sólo me mira como si mía fuera la culpa, como si no fuera Ella es la que me desconcentra, yo sé que no debería estarla viendo a escondidas de ésta, que estamos casados, pero carajo. Carajo es todo en lo que puedo pensar. ¿Quién puso ahí la silla? De todos modos, es más bonita y entretenida que la mujer que Dios y la mala suerte me dieron. Uno es tonto de joven, nadie le dice que el amor no existe, nadie Le dice a una, que se casa ilusionada y con ganas de criarle los hijos al hombre, que lo más cerca del cielo que va a estar es cuando baje los focos quemados del cielo falso. Que sí, que el amor; a ver cuánto amor queda cuando vienen las cuentas y los hijos y la oficina y el mar humor y las "gracias" de cada uno. Si sale niña, juro que le voy A romper la jeta a esta mujer si no se calla. ¡Ya me tiene harto! Y después dice que porqué uno no pasa en la casa, si a que lo jodan viene uno. Hecho mierda de trabajar, voy a descansar un poco, y la mierda de mujer que me espera, cacerola en mano y sin querer darme agua, ni Y ahora, lo de siempre: que mía es la culpa, que todos los males son mi culpa, que soy una amargada, una idiota y una Pendeja debería decirle, a esta cabrona; como que yo no le pago la mierda con la que se pinta el hocico y el carro con el que ha de andar de culo contento para arriba y para ¡Ah no! A mí este hombre no me va a mangonear: muy su esposa pero no soy idiota. Piensa Que algo debe de andar oliendo esta, para que me salga tan digna y emputada, ojalá que no la haya regado con Y no le importa, él sigue siendo el rey de la casa, el Callate, idiota, dejame terminar de llegar, que no ves que Como que no sé que ahí anda con la otra, como que soy ciega. Como que no me he fijado.
Si nunca tuvieron el frasco vacío en las manos, no lo entienden. Si no tienen cicatrices en las muñecas, no lo entienden. Si nunca eligieron respirar en el último momento, no lo entienden.

No entienden de qué va esto.

3/6/11

A veces quisiera un poco más de raíces. De calor, de algo mío. De historias y anécdotas en libros perdidos. Un lugar para mí, con sabor a conocido. De ser de un lado y no ciudadano de nada. De cobijas, de alfombras. Bajar las gradas a medianoche y quedarme en la sala, escuchando el ruido del viento en el jardín.

Pero también quisiera olvidar. Olvidar palabras, cosas, lugares, golpes. No corregirlos, simplemente no hablar de ellos. Y llorarlos un día. O dos. Un espacio en blanco para acurrucarme y escupirlos, rasgarlos, tocarlos, desangrarlos. Un momento de silencio, de impotencia.Y luego dejarlos por ahí, al descuido. Como pequeños tesoros con veneno.

Una página en blanco. Para crear y para destruir. Para plantar y enterrar. Para escribirle mil cosas, para tacharle una vida.

Una página en blanco, cuando no hay nada que contar.

2/6/11

Más que esto
que esta rutina
que las corbatas
que el humo
que las voces
 y los papeles

que este sueño
que los deseos
color gris
de las paredes
manchadas de miedo

hay que correr un poco
y gritar un tanto
y preguntarnos
hasta cuándo
tanta vergüenza
y tanto recato

tanto seguir de a poco
y seguir consciente
seguir porque sí
por huirle a la muerte
por puro hastío
tras las cortinas

las palabras que vuelan
de boca a boca
los silencios pesados
las caricias cruzadas
que se evaden
y se enfrían

yo ya no puedo
ni creo

en esta lejanía
en esta fiebre
en este día
tiene que haber
más vida
mucha más vida
que esto.

27/4/11

Viene bajando la noche; San Salvador, sucia entre las luces. Metrocentro, la parada; la gentes, las hormigas: el caos. La Gaby y yo, tratando de cachar un bus. Caras largas, cortantes. La cuidad no nos alcanza para verla pasar a través de la ventana. Las sombras, los pitos.  Un silencio tristemente cómplice. Una que otra gota sospechosa en la mejilla. Y nada más que miedo.

12/1/11

Vernos al espejo
caritas de niñas virgas
a veces nos desesperamos
impacientes

alguien llegará
un buen día
y nos tenemos que cuidar
bien

pero corremos
y está bien
a algún lugar
tenemos que ir
a parar

para levantarnos
y seguir corriendo

y seguir cayendo

aunque demos vueltas
en el mismo lado
aunque sea la misma noche
y las mismas bocas

Todo sucede
con los amores
con los más entrañables.

11/11/10

Pasos

Me gustan las alturas
Me gusta el murmullo de las clases
lejano, a esa distancia
Me gusta el aire.
Me gusta esta noche.
Me gusta el vértigo.
Me gusta oírme el corazón loco correr de alegría.
Me gusta esto grande, estos nombres extraños
Me gusta este olor
                           

                             Me gusta esta noche.

20/10/10

Giros

Todo es tan rápido
Soy un grito en espiral
vamos bajando
naciendo y marchitando
Tanto placer y me saltan las lágrimas
tanta náusea ,no paro de gemir
Todo ha sido tan rápido
A nosotros
nadie nos espera
nadie parece alcanzarnos
después de todo
somos vos y yo
y esta maldita carrera
Esta eterna fuga
Cada vez más rápido
Las letras, las caras
los numeros
los colores
la vida que nos pasa rozando
y me cubro con un brazo
que es tuyo y del mundo
no quiero ver
pero espío
una y otra
y otra
vez.

11/10/10

Crónica

Voy caminando y hace frío. El viento me da en plena cara y pecho(s), haciendo ruido, moviendo las ramas y las hojas (las del árbol y las de mi folder, que se van cayendo).Caminito de la UCA, en la peatonal, hay un par de charcos que siempre me trato de saltar porque mis zapatos están jodidos de la suela ( y lo que se dice, "ya hablan"), pero como hay demasiada gente yendo y viniendo tengo que patearlos y mojarme los pies. Ahí está el viejito de siempre pidiendo, con el vasito de durapax lleno de monedas. Algún día le tengo que dar, no puedo ser tan rata.

Los dulces se ofrecen en un armatoste de madera, con dos niveles y separaciones rectangulares. Pienso en que hoy no ando los cincuenta centavos de siempre, y que mi hambre de azúcar se va a tener que ajustar a ello. Tal vez compre un cigarro, pero no creo: ya vi que fumar me pone mala. De repente, un hombre a la par mía. Un poco más alto que yo, una camisa corriente, mochila, tenis. Robusto pero no gordo, moreno. Rostro cuadrado y labios fruncidos. Pienso en el salvadoreño promedio, al que le toca hacer bus, de esos que caminan grandes distancias.

"¿Ajá madrecita, cuánto me va a dar hoy? ¿Cinco, diez dólares? " Risitas nerviosas. La mujer de los hot dogs y la de los pastelitos bromean y se ríen, como saludando a un viejo amigo. La vieja de los dulces, pequeña, curtida, desconfiada por oficio, se hace la desentendida. "Diez dólares déme." "Ahorita no tengo,ai pase después". Lo dice con tono duro. Sentada, sin verlo, mientras recoge basura.

"Ai paso después, madrecita".

Se va. Las dos mujeres hablan entre sí, indignadas, pero murmurando. La vieja no dice nada, sige en lo suyo : sólo frunce el ceño. Debe estarle dando una gran puteada mental. Compro mis dulces, me despachan en silencio. La vida sigue.

Por las noches, a Antiguo la cuidan los perros. Los perros morenos, con tubos en la mano. A las diez, Antiguo se calla y los vigilantes se esconden. El gato se vuelve ratón. El ratón se vuelve perro. El perro de los de arriba; la manada suburbana de los que no pueden ir hacia adelante, mandaderos de los de bien, víctimas del sistema.

16/4/10

?

Desde hace días que la veo rara. Más flaca,más pálida,con los labios reventados de tanto frío y de tanto mordérselos. Tiene unas ojeras inmensas,pero le brillan simpático los ojos. Las mechas revueltas,los dedos en la boca: el respirar ansioso,las manos temblorosas le delatan los planes. Y aunque no quiere,sonríe.


Esa mujer del espejo está cambiando.

7/4/10

Lluvia

Soñó que estaba escondida bajo una mesa en alguna ciudad perdida. Los pasos llegaban en oleadas, en sutiles ráfagas de miedo, desde el exterior. Intentó levantarse con cuidado, para que no la oyeran, porque algo más allá de su comprensión le decía que lo que ocurriría si la oían no iba a ser nada bueno. Se estiró en dirección derecha, deslizándose lentamente sobre el suelo. Estaba mojado.

A su alrededor, en el cuarto, en la calle, todo era caos. Lo supo cuando se acercó gateando hacia la ventana, y asomó un ojo para ver bengalas en el cielo y hombres arrastrándose en la acera. Se estiró un poco mientras pensaba cual sería la mejor ruta de escape, y con el mismo sigilo de antes, se dirigió hacia una puerta abierta. Bajó los escalones sucios de uno a uno, calculando el espacio preciso entre una pisada y otra, respirando poco aire para que no la notaran. Confirmó su teoría al ver los muebles de la sala volteados y la puerta principal rota, y buscó una cortina para limpiarse el lodo.

Cuando notó que los hombres se alejaban, corrió a la calle. Gracias a su buena suerte sorteó treinta disparos, siete hombres moribundos y dos mujeres llorando, hasta que llegó al otro lado de la ciudad, donde empezaba a escampar la lluvia y el césped se extendía hasta el infinito. Se lamió la pata, levantó la cabeza, y logró mirar, por encima de los altos girasoles, el sol.